El uso de tomografías computarizadas (CT) es una herramienta esencial para diagnosticar y monitorear una amplia gama de afecciones médicas, desde cáncer hasta lesiones cerebrales. Sin embargo, investigaciones recientes indican que el uso frecuente y, a veces, innecesario de escaneos computarizados, puede representar riesgos de salud graves para los pacientes.
Los escaneos CT usan una combinación de radiografías y tecnología informática para producir imágenes detalladas de las estructuras internas del cuerpo. Si bien ofrecen información de diagnóstico valiosa, las tomografías computarizadas también exponen a los pacientes a niveles de radiación potencialmente dañinos. Estudios recientes sugieren que incluso las dosis bajas de radiación, como las de una sola tomografía computarizada, conllevan un mayor riesgo de cáncer y otros problemas de salud a largo plazo.
Según un informe publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA), los médicos deben tener mayor precaución al ordenar tomografías computarizadas para sus pacientes. El informe describe las recomendaciones para afecciones médicas específicas y grupos de edad, con el objetivo de reducir la exposición innecesaria a la radiación.
Por ejemplo, JAMA sugiere que se deben desalentar las tomografías computarizadas de rutina para el dolor lumbar, ya que a menudo no proporcionan beneficio adicional sobre otras pruebas de diagnóstico como resonancia magnética o ultrasonido. Del mismo modo, las tomografías computarizadas para las infecciones sinusales a menudo son innecesarias, ya que rara vez cambian el curso del tratamiento.
En ciertos casos, sin embargo, las tomografías computarizadas aún pueden ser la mejor opción para un diagnóstico y tratamiento precisos. El American College of Radiology recomienda usar escaneos de tomografía computarizada para afecciones como trauma de cabeza severa, dolor abdominal agudo y sospechosos de embolia pulmonar.
Para mitigar los riesgos de exposición a la radiación, los médicos también pueden tomar medidas para reducir la cantidad de radiación que recibe un paciente durante un escaneo. Estos pasos pueden incluir el uso de exploraciones de dosis más bajas para niños y adultos jóvenes, evitar repetir las exploraciones a menos que sea absolutamente necesario y utilizar técnicas de imagen alternativas como ultrasonido o resonancia magnética cuando sea posible.
En general, el mensaje para los pacientes es claro: si bien las tomografías computarizadas pueden ser una herramienta valiosa para diagnosticar y tratar afecciones médicas, deben usarse con prudencia y solo cuando se hayan agotado otras opciones. Como sociedad, debemos equilibrar los riesgos y beneficios de las imágenes médicas para garantizar que los pacientes reciban la mejor atención posible.
El cáncer de cuello uterino es un importante problema de salud pública en todo el mundo, con más de 500 000 casos nuevos y 250 000 muertes cada año. La citología cervical, también conocida como prueba de Papanicolaou, es la prueba de detección primaria utilizada para detectar el cáncer de cuello uterino. En este artículo, discutiremos las células glandulares atípicas (AGC) en la citología cervical, que son anomalías de las células glandulares del cuello uterino.
Resultados que puede obtener el médico
Las pruebas de embarazo son importantes para cualquier persona que sospeche que puede estar embarazada. Funcionan detectando los niveles de gonadotropina coriónica humana (hCG), una hormona producida durante el embarazo, en la orina o la sangre de una persona. Esto es lo que necesita saber sobre las pruebas de embarazo:
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En general, el tamiz neonatal es realizado por un médico o enfermera capacitados en el tema, quienes se encargan de obtener la muestra de sangre del recién nacido y enviarla al laboratorio para su análisis. Es importante que esta persona tenga conocimientos en el tema, ya que una mala toma de muestra o un error en el análisis puede dar lugar a resultados erróneos y a un retraso en el diagnóstico.
