La resonancia magnética es un procedimiento diagnóstico por imagen que se caracteriza por su precisión y seguridad. Gracias a su tecnología basada en campos magnéticos y ondas de radio, permite obtener imágenes detalladas del interior del cuerpo sin necesidad de emplear radiación ionizante. Una de las preguntas más comunes entre los pacientes es si este estudio genera dolor o si implica alguna forma de invasión al cuerpo. Conocer las características del procedimiento ayuda a reducir la ansiedad previa y permite al paciente acudir con mayor tranquilidad.
Naturaleza del procedimiento
La resonancia magnética es una técnica no invasiva, lo que significa que no requiere incisiones ni la introducción de instrumentos dentro del cuerpo. Durante el estudio, el paciente permanece recostado en una camilla que se desliza dentro de un equipo en forma de tubo. El escáner crea imágenes al detectar las señales emitidas por los protones del cuerpo al interactuar con el campo magnético y las ondas de radio.
Este proceso es completamente externo. El contacto con el cuerpo se limita al uso de bobinas específicas que se colocan sobre la región a estudiar, sin generar molestia alguna. En la mayoría de los casos, la sensación física durante la resonancia es mínima o nula.
¿Produce dolor una resonancia magnética?
Una resonancia magnética no es dolorosa. Sin embargo, algunos pacientes pueden experimentar incomodidad por tener que permanecer inmóviles durante un tiempo prolongado, especialmente si el estudio dura más de 30 minutos. En esos casos, es importante comunicar cualquier malestar al personal técnico, ya que muchos equipos permiten comunicarse por medio de un intercomunicador o timbre.
En pacientes con dolor previo por alguna patología musculoesquelética, es posible que la posición prolongada acentúe ciertas molestias, pero estas no son provocadas directamente por el procedimiento.
Uso de contraste y posibles sensaciones
En algunos estudios se utiliza un medio de contraste intravenoso, generalmente gadolinio, para mejorar la visualización de vasos sanguíneos, tejidos inflamados o lesiones específicas. La administración de este contraste implica una punción con aguja para canalizar una vena, lo que puede generar una leve molestia momentánea, similar a la extracción de sangre.
Una vez administrado, algunas personas refieren una sensación de frío o calor breve en el cuerpo, pero esto no se considera dolor ni efecto invasivo. Las reacciones alérgicas son raras, y los protocolos clínicos están diseñados para prevenirlas o atenderlas de inmediato en caso de presentarse.
Consideraciones para pacientes con ansiedad o claustrofobia
El único aspecto que podría generar incomodidad emocional es el entorno cerrado del equipo de resonancia magnética. Las personas con claustrofobia pueden sentirse inquietas o ansiosas dentro del escáner. En estos casos, se pueden tomar medidas como el uso de resonadores abiertos, sedación ligera o técnicas de relajación guiada.
La resonancia magnética es un estudio seguro, sin dolor ni riesgos significativos para la mayoría de los pacientes. Consulta con tu médico si necesitas este estudio y realiza tus pruebas en un laboratorio confiable para cuidar tu salud de forma oportuna.