La mastografía es un estudio de imagen indispensable para la detección temprana del cáncer de mama. En los últimos años, el avance tecnológico ha permitido el desarrollo de nuevas modalidades de este examen, como la mastografía 3D, también conocida como tomosíntesis digital de mama. Esta innovación ha mejorado la precisión diagnóstica, especialmente en mujeres con tejido mamario denso. Comprender en qué consiste este método y cómo se diferencia de la mastografía tradicional es fundamental para elegir el estudio más adecuado según cada caso.
Funcionamiento de la mastografía tradicional
La mastografía convencional, o bidimensional, utiliza rayos X de baja dosis para obtener dos imágenes planas de cada mama, generalmente en proyecciones cráneo-caudal y medio lateral oblicua. Estas imágenes permiten visualizar la estructura del tejido mamario y detectar alteraciones como masas, microcalcificaciones o distorsiones arquitectónicas.
Aunque ha sido el estándar en programas de detección, la mastografía tradicional tiene limitaciones, especialmente en pacientes con mamas densas. En estos casos, el tejido fibroglandular puede superponerse y ocultar lesiones, lo que reduce la sensibilidad del estudio. Esto puede generar falsos negativos o la necesidad de realizar estudios complementarios.
Características de la mastografía 3D o tomosíntesis
La mastografía 3D también utiliza rayos X, pero en lugar de tomar solo dos imágenes, el equipo realiza múltiples proyecciones desde distintos ángulos mientras el tubo de rayos se mueve en un arco alrededor de la mama. Luego, un software reconstruye estas imágenes en cortes delgados, similares a una tomografía, lo que permite visualizar el tejido capa por capa.
Esta tecnología mejora la detección de lesiones ocultas en tejido denso y permite una evaluación más precisa de los márgenes y profundidad de las masas. Gracias a la reducción de la superposición tisular, disminuye el número de falsos positivos y reduce la necesidad de repetir estudios o realizar biopsias innecesarias.
Ventajas clínicas de la mastografía 3D
Diversos estudios han demostrado que la mastografía 3D incrementa la tasa de detección de cáncer invasivo y mejora la diferenciación entre lesiones benignas y malignas. Además, permite una mejor caracterización de hallazgos complejos, como asimetrías o distorsiones sutiles.
Otro beneficio importante es la disminución en la tasa de llamadas para estudios adicionales, lo que reduce la ansiedad de la paciente y evita procedimientos innecesarios. Esta modalidad es especialmente útil en mujeres menores de 50 años o con antecedentes de mastografías difíciles de interpretar.
¿Qué tipo de mastografía es más adecuada?
La elección entre una mastografía tradicional y una mastografía 3D debe basarse en la valoración médica, considerando factores como la densidad mamaria, antecedentes familiares, edad y hallazgos previos. Aunque la mastografía 3D puede tener un costo mayor, sus beneficios diagnósticos justifican su indicación en muchos casos.
Proteger la salud mamaria implica utilizar las herramientas más eficaces para cada perfil clínico. Acude a tu revisión médica periódica, realiza tu mastografía según las recomendaciones del especialista y complementa tu evaluación con una prueba de laboratorio que te ayude a conocer el estado general de tu salud. Detectar a tiempo puede cambiar el rumbo de tu bienestar.
Comparación diagnóstica y uso conjunto
La mastografía es un estudio radiológico fundamental para la detección temprana del cáncer de mama. Su correcta realización permite identificar alteraciones en el tejido mamario que pueden pasar desapercibidas en la exploración física. Para obtener resultados precisos y confiables, es importante que la paciente evite ciertos errores antes del procedimiento. Estos factores pueden interferir con la calidad de la imagen, provocar molestias innecesarias o afectar la interpretación del estudio.


La autoexploración mamaria es una técnica sencilla que permite a las mujeres identificar cambios en la textura, el tamaño o la apariencia de sus senos. Aunque la autoexploración no tiene la misma precisión que una mastografía para detectar tumores pequeños o cambios profundos en el tejido mamario, su práctica regular puede alertar sobre posibles anomalías entre los exámenes clínicos.