La tele de tórax es una radiografía simple que ofrece una visión general de los pulmones, mediastino y pared torácica. Aunque se utiliza como prueba inicial en pacientes con síntomas respiratorios, su capacidad para identificar lesiones neoplásicas está limitada por la resolución y la superposición de estructuras anatómicas. Pese a ello, ciertas alteraciones observadas en la placa torácica pueden orientar hacia la sospecha de cáncer de pulmón.
Manifestaciones radiológicas sugestivas
En la radiografía de tórax, las lesiones tumorales suelen presentarse como nódulos o masas pulmonares de bordes irregulares. El hallazgo de:
- Nódulo solitario mayor de 1 cm con márgenes espiculados.
- Masa de tamaño variable que crece progresivamente en estudios comparativos.
- Retracción pleural o engrosamiento de cisuras asociado a atelectasias.
puede indicar un proceso neoplásico. Además, la presencia de adenopatías hiliares no explicadas o derrame pleural unilateral debe levantar la sospecha de malignidad.
Sensibilidad y limitaciones del estudio
La tele de torax tiene una sensibilidad aproximada del 70 % para detectar lesiones mayores de 1 cm, pero puede pasar por alto nódulos pequeños o ubicados en regiones superpuestas, como campos pulmonares posteriores o detrás del corazón. La especificidad también es limitada, pues procesos infecciosos o inflamatorios pueden simular una masa. Por ello, una radiografía normal no descarta cáncer de pulmón en pacientes con alto riesgo o síntomas persistentes.
Diagnóstico diferencial de nódulos pulmonares
Ante un nódulo detectado en la placa torácica, se debe diferenciar entre:
- Granuloma infeccioso (tuberculosis, histoplasmosis), que suele calcificarse.
- Hamartoma pulmonar, con características de “popcorn” en casos calcificados.
- Metástasis, cuando aparecen múltiples nódulos de diversos tamaños.
El análisis de características radiológicas —como la densidad, la calcificación y el patrón de crecimiento— y la correlación con la historia clínica orientan el siguiente paso diagnóstico.
Estudios complementarios en sospecha neoplásica
Cuando la radiografía de tórax sugiere una lesión sospechosa, el médico solicitará tomografía computarizada de tórax para caracterizar mejor la morfología, la invasión local y la presencia de adenopatías mediastinales. En función de los hallazgos, se realizan biopsias guiadas por imagen o broncoscopia con toma de muestra para confirmar el diagnóstico histológico y determinar el tipo de cáncer de pulmón.
Importancia del seguimiento radiológico
En pacientes con factores de riesgo (tabaquismo, exposición ambiental o antecedentes familiares), la realización periódica de placas de tórax permite identificar cambios en nódulos conocidos. La comparación de estudios en intervalos de 3 a 6 meses ayuda a evaluar la estabilidad o el crecimiento de las lesiones, diferenciando entre procesos benignos y malignos.
Aunque la tele de tórax no es el método definitivo para el diagnóstico de cáncer de pulmón, constituye un punto de partida valioso que, en combinación con estudios avanzados y pruebas de laboratorio, posibilita una detección temprana. Cuida tu salud y acude a tu médico para realizarte los exámenes de laboratorio e imagen que precises. ¡Protege tu bienestar con estudios oportunos!
