La tomografía es un procedimiento diagnóstico de alta precisión que permite obtener imágenes detalladas del interior del cuerpo humano a través de rayos X. Este examen es fundamental en la evaluación de múltiples patologías y en la planificación terapéutica. Uno de los aspectos que genera más dudas en los pacientes es la duración del estudio, ya que suele asociarse a procedimientos complejos o prolongados. Sin embargo, el tiempo que requiere una tomografía computarizada puede variar según diversos factores.
Factores que influyen en la duración del estudio tomográfico
El tiempo total que demanda una tomografía depende principalmente del área anatómica que se va a estudiar, del tipo de equipo utilizado y de si se emplea o no medio de contraste. En términos generales, el procedimiento puede durar entre 5 y 30 minutos, aunque en ciertos casos específicos puede extenderse ligeramente.
Por ejemplo, una tomografía simple de cráneo puede completarse en menos de 10 minutos, mientras que una tomografía abdominal con contraste puede requerir hasta 30 minutos, considerando el tiempo de preparación y administración del contraste intravenoso o oral. La necesidad de imágenes en distintos planos o cortes milimétricos también influye en la duración.
Tiempo del proceso en una tomografía con medio de contraste
Cuando se utiliza contraste radiológico, es necesario considerar tiempos adicionales. Antes de iniciar el escaneo, se deben realizar evaluaciones clínicas como la revisión de antecedentes alérgicos y función renal, para asegurar la seguridad del procedimiento. Luego, se procede a la administración del medio de contraste, ya sea por vía oral o intravenosa, lo cual puede implicar una espera de 15 a 30 minutos antes de realizar las imágenes.
Durante este tipo de estudio, se solicita al paciente permanecer inmóvil y seguir indicaciones precisas, como contener la respiración en momentos específicos. Estas instrucciones están destinadas a mejorar la calidad de las imágenes obtenidas.
Tiempo de permanencia en el centro de diagnóstico por imágenes
Aunque el escaneo en sí mismo puede ser breve, el tiempo total que el paciente debe destinar para el estudio suele ser mayor. Desde la llegada al centro hasta la finalización del proceso, es posible que se requieran entre 45 y 90 minutos, especialmente si se necesita contraste o si se debe completar documentación médica previa.
Asimismo, algunos centros solicitan que el paciente permanezca en observación durante un corto período tras la administración del contraste, para detectar posibles reacciones adversas. Esta fase de monitoreo contribuye a la seguridad general del procedimiento.
Velocidad del escaneo en equipos de tomografía modernos
Con el avance tecnológico en tomógrafos multicorte o helicoidales, la adquisición de imágenes se ha vuelto significativamente más rápida. Estos dispositivos permiten obtener estudios de alta resolución en cuestión de segundos, lo que reduce notablemente el tiempo de exposición y la incomodidad para el paciente.
En situaciones de urgencia, como en traumatismos o accidentes cerebrovasculares, los tomógrafos de última generación permiten realizar un estudio completo en menos de cinco minutos, lo que es clave para una intervención médica rápida y efectiva. La agilidad del procedimiento no compromete la calidad del diagnóstico, sino que la optimiza.


