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El virus del papiloma humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes y un factor de riesgo clave para el desarrollo de lesiones premalignas en el cuello uterino. La colposcopía es un estudio ginecológico que permite examinar con detalle la mucosa cervical, vaginal y vulvar en busca de alteraciones compatibles con la presencia del virus. Aunque este procedimiento no diagnostica directamente la infección por VPH, es fundamental para identificar lesiones asociadas y guiar la toma de muestras para estudios complementarios.
¿Cómo se relaciona el VPH con la colposcopía?
El VPH es un virus que infecta las células del epitelio genital, provocando cambios celulares que pueden derivar en displasias cervicales o, en casos avanzados, en cáncer cervicouterino. Existen más de 100 tipos de VPH, de los cuales algunos son considerados de alto riesgo oncogénico.
Cuando una paciente presenta un resultado anormal en el Papanicolaou o una prueba positiva para VPH de alto riesgo, el médico suele indicar una colposcopía para evaluar el estado del cuello uterino y determinar si hay lesiones visibles que requieran una biopsia.
Hallazgos colposcópicos asociados al VPH
Durante la colposcopía, el especialista aplica soluciones especiales para resaltar posibles alteraciones en el epitelio. Algunos hallazgos que pueden indicar la presencia del virus incluyen:
- Epitelio acetoblanco: Zonas que adquieren una coloración blanquecina tras la aplicación de ácido acético, un hallazgo común en infecciones por VPH.
- Puntuaciones y mosaicos vasculares: Alteraciones en los vasos sanguíneos del cuello uterino que pueden sugerir lesiones precancerosas.
- Leucoplasia o queratosis: Áreas blanquecinas que pueden estar relacionadas con la infección viral y requieren evaluación adicional.
- Lesiones yodonegativas: Zonas que no absorben la solución de Lugol, lo que puede indicar displasia cervical.
Importancia de la biopsia en el diagnóstico del VPH
Si la colposcopía muestra lesiones sospechosas, el médico puede tomar una muestra de tejido mediante una biopsia dirigida. Este procedimiento es fundamental para determinar si las alteraciones están relacionadas con el VPH y para clasificar la gravedad de las lesiones.
El análisis histopatológico de la muestra permite identificar si se trata de una neoplasia intraepitelial cervical (NIC) de bajo o alto grado y definir el tratamiento adecuado. En casos donde no se observan cambios significativos, se recomienda un seguimiento periódico para evaluar la evolución de la infección.
Prevención y control del VPH mediante estudios ginecológicos
El virus del papiloma humano puede permanecer en el organismo sin causar síntomas, por lo que su detección temprana es clave para prevenir complicaciones. La combinación de la prueba de VPH, el Papanicolaou y la colposcopía permite un diagnóstico oportuno de lesiones precursoras de cáncer cervicouterino.
Realizarse chequeos ginecológicos de manera regular es fundamental para la salud femenina. Agendar una colposcopía en un laboratorio especializado ayuda a detectar alteraciones a tiempo y a prevenir enfermedades graves. Prioriza tu bienestar y acude a un especialista para mantener un control adecuado.


El Virus del Papiloma Humano (VPH): Una Amenaza Silenciosa